viernes, septiembre 08, 2006

¡Qué complicada es la convivencia!

Según el psiquatra Enrique Rojas, "durante el verano las relaciones familiares se hacen más cercanas e intensas. Por eso las disfrutamos más y también, hay posibilidad de roces y atranques. "

En nuestro caso esto se agudiza porque llevamos 15 años viviendo a 600 Km de nuestras respectivas familias. Hemos creado una nueva familia a nuestro "estilo" y estamos acostumbrados a marcar nuestros ritmos, salir adelante sin ayudas y vivir independientes de las cuestiones domésticas cotidianas de suegros, cuñados y sobrinos. Y en vacaciones pasamos tiempo con nuestras respectivas familias.

"Convivencia es tolerancia y respeto del espacio del otro. Es el arte de hacer la vida fácil, sorteando con garbo las dificultades del trato."


Rojas da 4 estrategias personales, con las que mi marido coincide plenamente, que suavizan la vida compartida:

  1. Para estar bien con alguien hay que estar primero bien con uno mismo.
  2. Evitar tener una hipersensibilidad para el contacto diario, que hace que uno se sienta fácilmente herido, afectado, dolido por cualquier fricción o desencuentro o por tener puntos de vista y criterios distintos de los que anidan en el otro.
  3. Aprender a darle a las cosas que nos suceden la importancia que realmente tienen.
  4. Instruirse en destrezas y habilidades para la comunicación, hasta alcanzar una educación para el contacto familiar y social. Todos estamos rodeados de otras personas y hay que saber cómo moverse con soltura en ese medio. Por ejemplo: tener el don de la oportunidad; saber que todo se puede decir, pero depende de cómo se diga; disculparse con sencillez cuando se vea que es mínimamente necesario; dar las gracias cuando nos hagan algo positivo; cuidar el lenguaje no verbal (una sonrisa a tiempo, una mueca, una carantoña, etc.)

Christoph, un amigo nuestro, dice que "familia, amigos y pescado, al tercer día huelen".

Uniendo tdas estas cosas yo llego a las siguientes conclusiones:

  • no está mal intentar seguir las estrategias de Rojas
  • estaría mejor que todas las partes lo intentaran, pero no es posible exigir al prójimo (lease familias políticas y propias) el respeto al espacio vital de uno sin herir alguna susceptibilidad. Por tanto es imprescindible conseguir la "complicidad" de la pareja para lograrlo.
  • si de visita todos somos muy majos, la máxima de Christoph de no intensificar ni alargar los tiempos de convivencia es fundamental para no facilitar los roces o para "recuperarse" del "esfuerzo" de aplicar las estrategias.

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