lunes, septiembre 26, 2005

Generación del 66

Hace ya más de 20 años que dejamos el cole. Y una de nuestras compañeras y amigas, Ana nos ha dejado repentinamente, demasiado pronto. Eso duele y no he podido pasar por ello sin replantearme muchas cosas en la vida: algunas para reafirmarme, otras para recuperar los principios y las más para parar y reflexionar sobre ellas, en una espiral de velocidad que no nos da tiempo para nada.

Viendo cómo aquel curso de la generación del 66 nos hemos ido enfrentando a las circunstancias, algunas terribles, que nos han tocado vivir, llego a una conclusión: unas y otras, compañeras y amigas, estamos convencidas de que fuimos un curso excepcional.

Con el tiempo me ido dando cuenta que no fue ni el sello del colegio, ni tampoco la familia, porque en las mismas familia y colegio han pasado muchas hermanas y no se han llevado el mismo fondo que nosotras. Recordando lo que siempre dice la Srta. Inmaculada, no ha tenido otro grupo como nosotras nunca, y lo mismo he oído decir a otras profesoras.

Yo tengo una teoría: creo que cada una de nosotras por separado probablemente que hubiéramos sido unas buenas niñas "normales", pero al estar juntas se dio una química especial, una experiencia de amistad, una sana rivalidad que nos llevó a superarnos más individualmente, y una unión que nos retroalimenta y nos da una energía especial: nos hace más fuertes, más valientes, más luchadoras, más solidarias, más profundas. Y estas son unas alforjas excepcionales para la vida.

Estoy contigo Yartu, viendo lo que hay fuera, "somos una especie a extinguir".

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