Uno de los factores de decisión para no cambiar de marca de móvil o de cámara de fotos es el cargador: cada marca tiene un conector distinto. Al final, en una familia de cuatro miembros sin exagerar puede llegar a haber unos 20-25 cargadores de móviles, cámaras, portátiles, reproductores mp3/mp4… Sólo con mirar mi maleta cuando viajo compruebo que llevo más cables que ropa.
Ha llegado la liberación. Empresas como Powermat, Splashpower o WildCharger han sacado recientemente al mercado la panacea del usuario multimedia: un cargador universal que, aplicando los principios de inducción magnética, permite cargar por inducción la batería de los teléfonos móviles y otros dispositivos sin necesidad de cables.
El principio es sencillo: por una parte hay una alfombrilla fina, que se conecta a la red eléctrica. En su interior hay espirales por las que circulará la corriente, es decir se produce el movimiento de los electrones. Esta corriente en espiral genera un campo magnético. Por otro lado tenemos unos receptores en forma de carcasas o adaptadores, para cada tipo de dispositivo, que también llevan una espiral en su interior. Cuando se apoya el receptor sobre la alfombrilla, el campo magnético inducido hace que se genere movimiento de electrones en la espiral del receptor, y el dispositivo se carga sin riesgos, ya que la carcasa y la alfombrilla son aislantes.
Una única alfombrilla puede cargar de 3 a 6 dispositivos simultáneamente (dependiendo de los modelos) con la misma velocidad de carga que con su propio cargador.
Después de los experimentos de Nikola Tesla en 1893, los científicos conocían la posibilidad poder transmitir la energía de manera inalámbrica, aunque, hasta ahora no se ha podido implementar de una manera eficiente, segura (sin radiación ni descargas eléctricas) y económicamente viable.
En el caso del Powermat, existe un un protocolo de datos entre la alfombrilla y los receptores, que se encarga de supervisar la conexión y regula la carga. Esto permite la optimización del consumo, la finalización automática de la carga, un proceso de autenticación previo y la supervisión del nivel de la batería, durante todo el proceso.
Este protoco funciona así: cuando un dispositivo compatible se coloca sobre la alfombrilla:
- valida la conexión entre la estera y el dispositivo
- identifica la cantidad de energía requerida por el dispositivo y el nivel actual de la batería.
- detecta qué componentes (espirales) de la alfombrilla deben ser activados para transferir la energía justa.
Ya se pueden conectar iPod, iPhone, Blackberry, Razr, GPS, consolas de juegos, portátiles, cargadores de baterías y más…
Esta tecnología es escalable. Si se extiende, pronto veremos en el mercado dispositivos conlos receptores integrados en su propias carcasas externas, de manera que no serán necesarios adaptadores adcionales.
Y ¿por qué no? Veremos aplicaciones futuras de esta tecnología integrada en paredes, mesas de despacho o paneles, habilitando puntos invisibles de conexión eléctrica sin cables. Cualquier superficie podría convertirse en un punto inalámbrico de acceso seguro a una fuente eléctrica.
Os invito a ver el video “Powermat, Wire-Free Power” en http://www.youtube.com/watch?v=1vzI8BwKsAw y echad a volar la imaginación…
Y ¿por qué no? Veremos aplicaciones futuras de esta tecnología integrada en paredes, mesas de despacho o paneles, habilitando puntos invisibles de conexión eléctrica sin cables. Cualquier superficie podría convertirse en un punto inalámbrico de acceso seguro a una fuente eléctrica.
Os invito a ver el video “Powermat, Wire-Free Power” en http://www.youtube.com/watch?v=1vzI8BwKsAw y echad a volar la imaginación…
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